
Huacachina es un pequeno oasis verde con una laguna de verdad escondida entre gigantes dunas de arena. Palmeras rodean el agua mientras colinas doradas de arena se alzan por todos lados.
Es famoso por recorrer las dunas en areneros y deslizarse por la arena en tablas. A los visitantes les encanta ver el atardecer que vuelve todo el desierto rosa y naranja.
Los areneros suben y bajan las gigantes colinas de arena como una montana rusa. Luego puedes hacer sandboard, deslizandote por las laderas en una tabla especial.
Una laguna verde y calmada esta justo en medio del desierto, lo que parece casi magia. Las altas dunas son perfectas para ver un atardecer dorado.
Una vieja historia dice que la laguna se formo de las lagrimas de una princesa hace mucho tiempo. A los locales les encanta contar el cuento a los visitantes curiosos.